Insuficiencia cardíaca: una enfermedad crónica de tratamiento difícil

¿Qué es la insuficiencia cardíaca?

La insuficiencia cardíaca es la incapacidad del corazón para bombear la sangre adecuadamente por todo el organismo. En esta patología el corazón es un músculo fatigado y su mal funcionamiento provoca en la persona sensación de ahogo, dificultad para respirar, fatiga y la necesidad imperiosa de parar. No podemos seguir.

La falta de fuerza de contracción hace que el ventrículo no pueda expulsar toda la sangre en cada latido y se va encharcando. Se encharcan luego las aurículas y finalmente se va encharcando el pulmón. Así cuando los alvéolos están llenos de líquido se produce el crepitar característico de los agravamientos de esta enfermedad.
 

Hipertrofia del corazón

Normalmente el corazón intenta responder a su propia incapacidad engrosando el volumen del ventrículo, haciéndose más grande e hipertrofiándose, pero no consigue ningún resultado positivo. Al contrario, con la hipertrofia va perdiendo cada vez más capacidad de contracción y la enfermedad suele cursar con crisis sucesivas, de las cuales el enfermo sale con un corazón cada vez más deteriorado.

La insuficiencia cardíaca constituye la fase final de la enfermedad cardiovascular, sea cual sea la patología concreta que la ha provocado: insuficiencia coronaria, hipertensión, arritmias, diabetes, tratamientos quimioterápicos, alcoholismo u otras drogadicciónes. Al final siempre llegamos a la insuficiencia cardíaca.
 

La primera causa de muerte

Hoy en día esta enfermedad afecta al 5% de los mayores de 45 años y al 15% de los mayores de 75 años. Es una enfermedad grave que constituye la causa más importante de ingreso hospitalario, que consume el 2% de los recursos sanitarios del país y que tiene peor pronóstico que cualquier cáncer a excepción del de pulmón. Tiene por ello actualmente la consideración de epidemia. La mejora en los tratamientos ha conseguido reducir su mortalidad, aún así el coste económico de la enfermedad es alto y la calidad de vida del enfermo muy mala, con poca autonomía y muchos reingresos hospitalarios.
 

Tratamiento efectivo pero que nadie cumple

El tratamiento farmacológico de esta enfermedad es complejo, y a pesar de sus beneficios el grado de conocimiento de los medicamentos por parte del enfermo es bajo y el cumplimiento del tratamiento y de las medidas dietéticas muy difícil. Muchas personas que padecen esta patología tienen una edad avanzada, problemas de memoria y de vista, sufren otras enfermedades, toman múltiples fármacos -a veces entre 10 y 12-, y muchas veces el entorno social o familiar en que viven es poco propicio para tratar la insuficiencia cardíaca adecuadamente.

Así el número de personas con insuficiencia cardíaca que cumple con el tratamiento no llega al 50%, lo que se correlaciona bien con el hecho de que hasta un 45% de los reingresos hospitalarios está provocado bien por la falta de adherencia al tratamiento, bien por una toma incorrecta de la medicación.
 

Enfermedad crónica, degenerativa y altamente invalidante

Hay que tener en cuenta que esta enfermedad es cíclica: el enfermo va sufriendo crisis sucesivas que exigen su ingreso hospitalario para estabilizarlo y de los cuales sale con un corazón cada vez con menor capacidad de contracción y una peor calidad de vida. El coste sanitario que genera un enfermo de ICC en seis meses es de 18.000 €. El 50% de los enfermos de ICC que sufren un ingreso hospitalario por desestabilización de su enfermedad muere al cabo de un año, un 75% sufrirá una crisis que le obligará a ir a urgencias y otro 50% sufrirá un reingreso en este mismo periodo.
 

Atención farmacéutica y seguimiento farmacoterapéutico

Por todo ello es importante que desde la farmacia se ofrezca la posibilidad de realizar un seguimiento farmacoterapéutico a los enfermos de ICC, que garantice la máxima eficacia y seguridad de los fármacos utilizados por estos enfermos. Evidentemente este tipo de servicio exige un conocimiento de la ICC y de su tratamiento por parte del profesional farmacéutico y si ello es posible, la coordinación con otros profesionales sanitarios como médicos de familia, personal de enfermería y cardiólogos.

Farmacia Germana, dentro de su servicio de Farmacia Cardiovascular, introduce el servicio de seguimiento farmacoterapéutico a pacientes de Insuficiencia Cardíaca Congestiva, con la posibilidad de efectuar el control de parámetros importantes para este tipo de enfermos como puede ser la Creatinina, Urea, Potasio, que pueden ponernos sobre aviso de una posible descompensación de la enfermedad.


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