¿Qué son los probióticos?


Bacterias intestinales y salud

Cuando hablamos de probióticos, nos estamos refiriendo a complementos nutricionales o a alimentos a los que se han añadido bacterias vivas liofilizadas, que una vez en el intestino se activarán, y potenciarán nuestra propia flora bacteriana intestinal.

Cada vez son más los estudios científicos que nos revelan la vital importancia del buen estado de nuestro intestino para el mantenimiento de nuestra salud, hasta el punto de que ya hay quién habla de un segundo genoma cuando se refiere a la flora intestinal fisiológica.


La flora intestinal: microbiota

Se estima que cada persona alberga en su tracto gastrointestinal unos 1014 microorganismos por gramo de contenido de colon, pertenecientes a más de 1000 especies, entre los que predominan las bacterias. Esto significa que en el intestino humano hay 10 veces más bacterias que células en todo el organismo.

Este ecosistema microbiano, formado por bacterias y levaduras, es lo que se denomina flora intestinal o microbiota y se ubica fundamentalmente en el colón. En el colón estos microorganismos proliferan fermentando los sustratos disponibles de la dieta o de secreciones endógenas

El "segundo genoma"

La microbiota podría considerarse nuestro segundo genoma ya que nos aportan un promedio de 600.000 genes a cada ser humano. Entre las bacterias intestinales y su huésped existe una relación simbiótica, es decir de beneficio mutuo.

La microbiota intestinal humana es única para cada persona y su importancia radica en que tanto sus genes como sus actividades biológicas pueden contribuir a la salud o al desarrollo de enfermedades del huésped que la alberga.

La adquirimos al nacer y durante el primer año de vida (el embarazo, parto y la lactancia condicionan nuestro microbioma), y se mantendrá de por vida. 

Evolución de la microbiota con la edad

Después de los dos años de edad la microbiota establecida es ya prácticamente definitiva siendo la diversidad de bacterias de los niños muy similar a la de los adultos; sólo con el envejecimiento se modifica en algo, ya que después de los 55 o 60 años disminuyen de forma marcada las bifidobacterias.

A lo largo de la vida vamos ingiriendo de forma contínua a través de los alimentos, bebidas, etc., un número variable de microorganismos vivos que transitan temporalmente por el tubo digestivo.

Existen factores que pueden desencadenar un desequilibrio en la composición bacteriana de la microflora intestinal en comparación con el patrón considerado normal, fenómeno que se conoce como disbiosis.


¿Qué función tiene la microbiota intestinal?

La parte de la microflora que está en la luz intestinal desarrolla una función metabólica y nutritiva:

  • Nos aporta enzimas y actividades metabólicas que no están presentes en el genotipo humano; así podemos sintetizar vitaminas como la vitamina K, la biotina, ácido fólico y pantoténico.
  • Síntesis de aminoácidos a partir de amoniaco o urea.
  • Fermentación de los hidratos de carbono de la dieta no digeribles, favoreciendo la digestión y el tránsito intestinal, disminuyendo los gases, corrigiendo la diarrea o el estreñimiento.
  • Podemos recuperar y absorber iones como calcio, hierro y magnesio y también ácidos grasos de cadena corta.
  • La parte de la microflora pegada a la mucosa intestinal desarrolla una función de barrera de protección: mediante diferentes mecanismos protege frente a la invasión de microorganismos oportunistas y patógenos.
  • Función inmunoestimulante: el intestino es el órgano con la función inmunitaria más importante del organismo, aproximadamente 70-80% de todas las células inmunitarias se encuentran en la mucosa intestinal y la producción más importante de inmunoglobulinas tiene lugar en la mucosa gastrointestinal. Las bacterias intestinales tienen una importante influencia sobre la función inmunitaria. 
  • El sistema inmunitario controla las respuestas inmunitarias contra 
    • proteínas de la dieta: prevención de alergias alimentarias
    • microorganismos patógenos: virus, bacterias y parásitos


¿Qué puede alterar el equilibrio del ecosistema intestinal?

El intestino, con toda esta cantidad de bacterias vivas, y con la cantidad de importantes y variadas funciones que realiza, es un auténtico ecosistema, cuyos desequilibrios pueden comprometer la salud de toda la persona. Veámos que factores pueden alterar el equlibrio del sistema intestinal.

(1) Factores externos:

  • La administración de antibióticos, antiinflamatorios, antiácidos, anticonceptivos orales, relajantes musculares, sales de hierro y tratamientos de quimioterapia y radioterapia.
  • Situaciones de estrés
  • Dietas pobres en fibra y ricas en proteinas, grasas y azúcares simples
  • Cambios en la alimentación debidos a situaciones externas al individuo, como pueden ser el trabajo y los viajes.
  • El proceso propio del envejecimiento, conduce a una disminución de los microorganismos con efectos beneficiosos (Bifidobacterias) y a un incremento de Clostridios y Enterobacterias.


(2) Trastornos gastrointestinales:

  • Gastroenteritis infecciosas agudas
  • Síndrome de intestino irritable
  • Malabsorción de la lactosa
  • Enfermedad inflamatoria intestinal
  • Cáncer colorrectal
  • Infecciones por Helicobacter Pylori
  • Diarrea/estreñimiento
  • Diarrea asociada a tratamiento antibiótico
  • Dolor abdominal, hinchazón, flatulencias y dispepsia


¿Qué son los productos probióticos?

Los productos con probióticos, contienen microorganismos vivos. El término «probiótico» significa «a favor de la vida» y son microorganismos vivos (bacterias, hongos, etc.) que en estudios controlados en humanos han demostrado que al administrarse en una cantidad adecuada confieren un beneficio a la salud del individuo. Los probióticos al ser ingeridos perduran un tiempo en nuestro intestino y finalmente son expulsados con la heces.

Mientras están en nuestro intestino y gracias a su mayor capacidad de adhesión a la mucosa intestinal, contribuyen a la eliminación de los microorganismos nocivos, lo que favorece la restauración de la microbiota y la mejora de la función inmunitaria.

Las especies de Lactobacillus y Bifidobacterium son las más frecuentemente utilizadas como probióticos, pero la levadura Saccharomyces cerevisiae y algunas especies de E. Coli y Bacillus también son usadas en muchos complementos nutricionales.

¿Cómo se toman los probióticos?

Los probióticos pueden agregarse a diferentes tipos de productos, incluyendo alimentos, medicamentos y suplementos dietéticos.


Las formas más comunes para la administración de probióticos son los productos lácticos, y en las farmacias se encuentran cápsulas y sobres que pueden contener distintas cepas de probióticos en forma liofilizada y que permiten una administración dosificada con efecto terapéutico.


¿Qué son los prebióticos?

El término «prebiótico» significa «previo a la vida» y hace referencia a que son el alimento de la microbiota, estimulando el crecimiento o la actividad de una o varias bacterias del colon.

Los prebióticos son fibra fermentable procedente de verduras, hortalizas, frutas, legumbres y leguminosas.

¿Cómo se toman los prebióticos?

Ya vemos que para tener un buen aporte dietético de prebióticos hay que comer mucha verdura. Si no es el caso, encontramos prebióticos en complementos nutricionales, en sobres y cápsulas, donde pueden presentarse solos o acompañando a los probióticos (la mayoría de las veces).

Una combinacion apropiada de probióticos y prebióticos se conoce como simbiótico. El consumo de simbióticos hace que la recuperación de la microbiota sea más rápida.

Además como el prebiótico es una fibra, mejora el peristaltismo e incrementa la rápida eliminación de las toxinas.
 

¿Qué efectos beneficiosos nos aporta la ingesta de probióticos?

A la hora de elegir un probiótico conviene tener en cuenta a qué población va dirigido y que grupos de cepas bacterianas incorpora así como la cantidad de microorganismos viables presentes. Estos factores serán determinantes en la efectividad y eficacia de los mismos.

En general, la mayor evidencia clínica para los probióticos está vinculada a su uso en el mejoramiento de la salud intestinal y la estimulación de la función inmunitaria.

Bebés y niños

Los complementos alimenticios a base de próbióticos son muy importantes en bebés con alimentación a base de leches sustitutivas a la materna y en el momento de incorporar en su alimentación leche de vaca. Algunos próbióticos han demostrado aumentar la supervivencia de los recién nacidos pretérmino.

Suponen un apoyo en la estimulación del sistema inmune de los niños, ayudan en la síntesis de vitaminas, inhiben el crecimiento de bacterias no beneficiosas, mejoran la digestión, disminuyen los gases, ayudan en las alegias e intolerancia al gluten, etc.

Adultos

En adultos mayores de 40 años es importante aportar un buen número de bacterias y cepas diferentes para apoyar múltiples funciones tales como la del sistema inmune, la correcta absorción de minerales como el calcio, la producción correcta de vitamina B12, vitamina K y ácido fólico.

Esto es importante en adultos a partir de los 40 porque es más difícil obtener nutrientes de los alimentos debido a una disminución de la acidez estomacal.

Infecciones y enfermedades inmunológicas

Algunos preparados probióticos han sido utilizados para evitar la diarrea causada por antibióticos.

También hay estudios que han documentado los efectos de los próbióticos en una serie de trastornos gastrointestinales y extraintestinales, entre los que se incluyen la enfermedad intestinal inflamatoria, el síndrome de intestino irritable, las infecciones vaginales, y como refuerzo inmunológico


Otros problemas de salud en los que el intestino está implicado

En los últimos años los próbióticos han sido investigados en relación con trastornos que tienen poca relación aparente con el intestino y los nuevos datos indican que la microbiota también está implicada en los siguientes procesos, que también pueden verse beneficiados de un aporte adicional:

  • Obesidad: se ha demostrado mediante estudios en personas y animales que existen diferencias entre la microbiota de un sujeto obeso y de uno delgado; lo que abre líneas interesantes de investigación en el campo de la prevención de la obesidad. También se ha observado que los patrones de colonización microbiana infantil son diferentes en función del índice de masa corporal materno.
     
  • Síndrome metabólico: se estudia la acción de probióticos en la mejora del colesterol total y LDL-colesterol, así como en la reducción de la glucosa en sangre y resistencia a la insulina.
     
  • Enfermedad cardiovascular
     
  • Enfermedad atópica
     
  • Esquizofrenia y autismo, se han encontrado interacciones entre la microbiota intestinal y el sistema nervioso central, existe una comunicación bidireccional entre el cerebro y el sistema gastrointestinal y la microbiota.
     
  • Hipertensión arterial: se cree que el consumo regular de próbióticos como parte del estilo de vida saludable puede ayudar a reducir la presión arterial alta, así como a mantener los niveles de presión arterial de la salud.


Los probióticos son productos seguros y eficaces para la salud

Los probióticos se consideran seguros (no patógenos), sin resistencia a antibióticos, y sin interacciones ni efectos secundarios. Se ha observado algún caso en el que se asocian a un incremento del meteorismo (gases), que acostumbra a ser transitorio.

En conclusión, los próbióticos pueden utilizarse para mejorar la simbiosis entre la microbiota intestinal y el huésped, así como en la prevención o tratamiento de algunas enfermedades a través del restablecimiento de estados de disbiosis.



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