Liendre: son los huevos de los piojos. Permanecen firmemente adheridas al pelo mediante una sustancia adhesiva. Por lo general son de color amarillo a blanco y muy difíciles de ver.
Ninfa: La liendre sale del huevo y se convierte en un pequeño piojo llamado ninfa. Las ninfas se convierten en adulto en aproximadamente 7 días después de la incubación. Para poder sobrevivir debe alimentarse de sangre de la persona.
Adulto: El piojo adulto tiene 6 patas y su color es de bronceado a grisáceo. Las hembras son las que depositan las liendres y por lo general son más grandes que los machos. Los piojos adultos pueden vivir hasta 30 días en la cabeza de la persona. El piojo adulto para sobrevivir debe alimentarse de sangre. Si cae fuera de la cabeza de la persona, generalmente muere en poco más de 2 días.
La forma de contagio es al ponerse ropa infectada, utilizar peines, cepillos para el cabello o toallas infectadas. También, utilizar una cama, colchón, ropa, almohada, alfombra o un peluche que ha estado en contacto recientemente con una persona infectada.
Para prevenir la infestación de estos bichos se ha de usar “repelentes para piojos”.
Los síntomas son:
Sensación de cosquilleo.
Picazón, ocasionada por la reacción alérgica a las picaduras.
Irritación y lesiones en el cuero cabelludo, ocasionadas por rascarse.
Estas lesiones se pueden infectar.
Los piojos se alojan generalmente en el cuero cabelludo, detrás de las orejas y cerca de la línea del cuello en la parte posterior de la nuca.
El tratamiento para los piojos es el uso de champús o acondicionadores medicados que contengan piretrinas.
Se recomienda repetir el tratamiento entre siete y 10 días después, para asegurar que no hayan sobrevivido liendres. Estos tratamientos se deben seguir al pie de la letra si se quiere acabar con los piojos.
Para prevenir el contagio de la pediculosis, se debe evitar el contacto físico con personas infestadas y sus pertenencias, especialmente ropa, accesorios de cabeza y ropa de cama.