Un grave problema social y una responsabilidad
Es muy frecuente leer en algunos prospectos de medicamentos, tanto de prescripción médica (con receta) como de consejo farmacéutico (EFP sin receta) la siguiente leyenda: “evitará durante el tratamiento la conducción de vehículos, el manejo de maquinaria y otras actividades que requieran una especial atención”. Y no es un tema baladí: hay en España más de 21 millones de conductores y unos 23 millones de vehículos, el 77% de ellos turismos, en una red de carreteras de todo tipo que abarca más de 675.000 kilómetros. Ésta es una cara de la moneda, la otra también está llena de cifras pero mucho más dramáticas: los accidentes de tráfico suponen en la actualidad el 2,8% del total de muertes y discapacidades en el mundo, la primera causa de muerte de los jóvenes entre 18 y 24 años y son la novena causa de enfermedad a escala mundial. En España son la quinta causa de mortalidad, tras las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, las enfermedades respiratorias y las digestivas.
El factor humano del accidente: drogas y fármacos
Según las estadísticas españolas, en el 90% de los casos de accidente de tráfico con resultado de muerte existe una relación directa con “factores humanos”; entre éstos, se estima que entre un 30 y un 60% de los casos había una relación directa con la ingesta de alcohol y/o de medicamentos capaces de modificar las condiciones psicofísicas del conductor del vehículo involucrado. Asimismo se estima que entre un 4 y un 8% del total de accidentes podría ser debido a reacciones adversas a medicamentos.
Estas cifras alarmantes de por sí se agrandan al leer el Reglamento General de Circulación español, que en su artículo 27 especifica expresamente la prohibición de circulación para el conductor que “haya ingerido o incorporado a su organismo drogas tóxicas o estupefacientes, o se encuentre bajo los efectos de medicamentos u otras sustancias que alteren el estado físico o mental apropiado para hacerlo sin peligro”, y califica como graves las infracciones de esta norma.
Jóvenes y varones
En España la mayoría de los accidentes de tráfico son debidos a la falta de experiencia, al comportamiento agresivo o temerario, al consumo de alcohol, de drogas o de medicamentos, y al cansancio y la somnolencia. Por grupos de edad, los españoles que con mayor frecuencia experimenta accidentes son aquellos comprendidos entre los 18 y los 24 años. La inexperiencia, la menor conciencia del riesgo, el eventual consumo de sustancias psicotrópicas y el exceso de confianza en sus capacidades, forman una mezcla peligrosa. Así el 30% de las víctimas mortales de accidentes de tráfico son menores de 30 años.
En cuanto al sexo baste indicar que cuatro de cada cinco muertos y tres de cada cuatro heridos en accidentes de tráfico son varones, lo cual sugiere comportamientos más agresivos y autosuficientes, frecuentemente relacionados con una concepción machista de la conducción. De hecho hay más conductores hombres que mujeres pero no en esa desproporción.
La falta de experiencia es otro factor fundamental: el riesgo de sufrir accidente es mucho mayor entre el cuarto y el séptimo año, desde la obtención del permiso de conducción, disminuyendo y estabilizándose a partir del octavo.
Mayores de 65 años
Son el segundo grupo de edad que son víctimas de accidente más frecuentemente, después de los jóvenes. Con carácter general, y sin ánimo de que nadie se sienta ofendido, éste grupo de edad suele experimentar retrasos significativos en los tiempos de reacción, mayor nivel de errores en las respuestas experimentales, deterioro de la capacidad física y menor capacidad de atención psíquica. Al margen de ello suelen padecer enfermedades, algunas de carácter crónico, que por sí mismas o por el tipo de medicación (o polimedicación) que conllevan, pueden alterar las capacidades necesarias para conducir vehículos. Evidentemente en éste aspecto no todo el mundo es igual.
Los factores ambientales: carreteras y climatología
El estado de conservación de las carreteras y su trazado, la señalización de las mismas, así como las incidencias climatológicas (niebla, lluvia…) suponen el grueso de los factores ambientales, que tienen una incidencia del 12% en los accidentes mortales. En cuanto a la distribución en el tiempo la mayoría de los accidentes tienen lugar durante el fin de semana y durante el período vacacional, con mayor frecuencia de día que de noche, si bien los accidentes nocturnos suelen ser más graves.
Los factores mecánicos: el automóvil
Entre los factores mecánicos los más frecuentemente implicados son la antigüedad del vehículo y su estado de conservación, siendo en éste orden de cosas los coches nuevos (de uno a cinco años de antigüedad) los que sufren más accidentes, generalmente conducidos por conductores con poca antigüedad de carnet. Los factores mecánicos intervienen en el 3% de los accidentes mortales. La mitad de los accidentes ocurridos por ésta causa tiene que ver con unos neumáticos en mal estado, un 14% con deficiencias en la iluminación y los frenos, un 5% con la dirección, y un 3% con sobrecarga o mala distribución de la carga.
Enfermedades que pueden afectar a la capacidad de conducción
La capacidad de conducción de un automóvil depende de una compleja integración de múltiples funciones, de carácter sensorial (vista, oído, tacto…), cognitivo (integración de funciones en el cerebro, entendimiento…) y motriz (rapidez de reflejos, equilibrio, coordinación motora…).
Los principales problemas patológicos que pueden interferir, en mayor o menor grado, con la capacidad de conducción pueden resumirse en la siguiente relación:
- Epilepsia y/o enfermedades convulsivantes
- Enfermedad de Parkinson
- Transtornos psiquiátricos: depresión, angustia, esquizofrenia…
- Transtornos del sueño
- Demencias (Alzheimer, vasculares, etc.)
- Enfermedades cardiovasculares
- Diabetes, hipo e hipertiroidismo, etc.
- Transtornos reumáticos: artritis reumatoide, etc.
- Alteraciones visuales graves y/o auditivas
- Alteraciones graves psicomotrices
Cada una de ellas afecta en distinto grado a la capacidad de conducción, dependiento también de cada individuo, así como del grado de control de la enfermedad y el tratamiento que se esté efectuando. Quizás la somnolencia sea el factor más infravalorado de los anteriores y el que en la práctica es causa de mayor número de accidentes (somnolencia por falta de sueño con la edad, por síndrome de apnea (roncadores), jet-lag, turnos laborales nocturnos y variables, depresión, insuficiencia cardíaca, alcohol y fármacos).
Fármacos y conducción: ¿cómo pueden afectar?
Los medicamentos pueden afectar a la capacidad de conducción de muy diversas maneras, algunas poco predecibles. Un mismo medicamento podría no afectar a una persona y sí hacerlo a otra significativamente. Incluso un mismo medicamento podría afectar de distinta forma a la misma persona en circunstancias diferentes. En los ancianos el peligro es mayor por cuanto tienen mayores limitaciones fisiológicas (metabolismo hepático, renal…) para eliminar los fármacos de su organismo.
Los mecanismos por los cuales los medicamentos pueden afectar a la conducción son los siguientes:
- Reducción de los reflejos y del tiempo de reacción
- Alteración de la percepción de las distancias
- Hiperactividad e hiperreactividad
- Reducción de la visión periférica
- Estados de confusión y aturdimiento
- Somnolencia
- Alteraciones musculares de carácter agudo (espasmos, calambres…)
Fármacos que pueden afectar a la conducción de vehículos
SISTEMA NERVIOSO
- ANSIOLÍTICOS, HIPNÓTICOS
- ANÁLGESICOS OPIÁCEOS
- ANTIDEPRESIVOS
- ANTIEPILÉPTICOS
- ANTIPARKINSONIANOS
- ANTIPSICÓTICOS
- ANESTÉSICOS
- ANTIMIGRAÑOSOS (TRIPTÁNES)
- ANTIVERTIGINOSOS (CINARIZINA, FLUNARIZINA)
APARATO RESPIRATORIO
- ANTIHISTAMÍNICOS
- ANTIGRIPALES
- ANTITUSIVOS (DEXTROMETORFANO, CODEÍNA…)
APARATO DIGESTIVO Y METABOLISMO
- ANTIDIABÉTICOS
- PROCINÉTICOS (METOCLOPRAMIDA)
- ESTIMULANTES DEL APETITO (CIPROHEPTADINA)
- ANTIEMÉTICOS (ONDASETRÓN, …)
APARATO CARDIOVASCULAR
- BETABLOQUEANTES
- ANTIHIPERTENSIVOS
- ANTIANGINOSOS
- ANTIARRÍTMICOS
- VASODILATADORES
- ANTIAGREGANTES PLAQUETARIOS (DIPIRIDAMOL)
APARATO LOCOMOTOR
- ANTIESPÁSTICOS (CARISOPRODOL…)
- ANTIINFECCIOSOS SISTÉMICOS
- ANTIBACTERIANOS (CIPROFLOXACINO, TETRACICLINAS, MINOCICLINA)
- ANTITUBERCULOSOS (ISONIAZIDA, ETAMBUTOL)
APARATO GENITOURINARIO
- LISURIDA
- CLOMIFENO
- ANTICOLINÉRGICOS
- ALFABLOQUEANTES (DOXAZOSINA)
OFTALMOLÓGICOS
- COLIRIOS MIDRIÑATICOS (TROPICAMIDA)
- COLIRIOS ANTIGLAUCOMA
- LÁGRIMAS ARTIFICIALES (EN EL PRIMER MOMENTO TRAS LA APLICACIÓN HAY VISIÓN BORROSA)
OTROS MEDICAMENTOS
- FLUTAMIDA (SEDACIÓN INICIAL)