El equilibrio ácido-base
El equilibrio de los ácidos y las bases en los líquidos corporales del nuestro cuerpo tiene una importancia vital. Un desequilibrio puede provocar acidosis o alcalosis que se caracterizan por unos síntomas que sin tratamiento pueden tener consecuencias graves.
El pH sanguíneo fisiológico se encuentra entre 7.35 y 7.45 con un valor medio de 7.4. Un pH por debajo de 7.35 es una acidosis y un pH más alto que 7.45 se llama alcalosis. Para evitar un desequilibrio entre ácidos y bases durante el metabolismo diario, el cuerpo dispone de varios sistemas reguladores.
¿Qué es el pH?
El pH es una escala numérica de 1 a 14 (en solución acuosa) utilizada para medir la acidez y basicidad de una solución. Se refiere a la concentración de los iones de hidrógeno (H+) en la solución.
Dependiendo de su estilo de vida, cada persona produce cantidades diferentes de ácidos y bases. Una dieta rica en carne y pobre en verdura conlleva la producción de más ácidos que una dieta rica en verdura fresca. Nuestro cuerpo dispone de varios sistemas amortiguadores a nivel intracelular y a nivel extracelular, que permiten mantener el pH constante. Para el mantenimiento de ese equilibrio existen 3 mecanismos:
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Amortiguadores o sistemas tampón: ácido carbónico y bicarbonato sódico; fosfato; hemoglobina; proteínas plasmáticas.
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Acción de los pulmones, con la mayor o menor eliminación de CO2. La frecuencia respiratoria es modificada según necesidades de intercambio gaseoso y de equilibrio ácido-base, con mayor o menor eliminación de CO2.
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Acción del riñón reteniendo o eliminando sustancias ácidas o alcalinas según sea conveniente.
Alteraciones del equilibrio ácido-base:
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Acidosis respiratoria: producción excesiva de ácido carbónico, que no puede ser eliminado y que se detecta por un incremento de la presión parcial de CO2 en sangre. Se da en la insuficiencia respiratoria.
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Alcalosis respiratoria: Eliminación de ácido carbónico, que se detecta por un descenso de la presión parcial de CO2 en la sangre. Se suele observar en la crisis de la ansiedad que se acompañan de una gran hiperventilación.
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Acidosis metabólica: incremento de sustancias ácidas en la sangre, que el riñón no puede eliminar, o por la falta de bicarbonato. Se detecta por la concentración baja de bicarbonato en la sangre.
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Alcalosis metabólica: Exceso de bases en sangre o por la pérdida de ácidos. Se detecta por un incremento del bicarbonato en sangre con un exceso de bases positivo y aparece tras vómitos masivos (con gran pérdida de ácido clorhídrico) o después de ingerir una gran cantidad de productos alcalinos como la leche.
Existen varios factores que desequilibran el metabolismo ácido-base:
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Edad
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Estrés
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Rápida pérdida de peso
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Dieta rica en carnes y quesos
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Tabaco
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Sedentarismo
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Deporte extremo
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Fármacos, Alcohol
Cuando el pH llega a valores ácidos es indicativo de que el sistema tampón ha perdido la capacidad de mantener el equilibrio ácido-base. Las consecuencias de pérdida de equilibrio pueden ser la fatiga, dolor muscular, fragilidad ósea, dolores articulares, malestar general y alteraciones digestivas.
Cuando el pH se mantiene ácido se llega a la acidosis sintomática que se caracteriza por equimosis, hemorragia gingival, poliuria, polidipsia, descamación cutánea, somnolencia, etc.
¿Cómo saber si tengo acidosis en mi organismo?
Esto es algo realmente sencillo. Mojando un papel indicador de pH -que podemos encontrar en la farmacia- en saliva u orina y viendo el cambio de color que experimenta, sabremos de forma muy exacta el nivel de acidez de nuestro organismo.

Nuestra dieta y estilo de vida actual son acidificantes
Cada vez menos gente sigue una dieta mediterránea, considerada por la UNESCO patrimonio de la Humanidad. Tenemos un estilo de vida que nos lleva a aumentar el aporte de proteínas y a disminuir el de fruta y verduras. Ya hemos visto que las carnes, embutidos, quesos, etc. alteran el equilibrio ácido-base acidificando nuestro organismo. Del mismo modo el estrés, la falta de ejercicio físico y el exceso de actividades sedentarias contribuye a acidificar nuestro cuerpo.
Soluciones para mantener el equilibrio ácido-base:
Así pues son muchas las personas que podrían mejorar su salud y evitar molestias como la fatiga crónica, el dolor articular, molestias digestivas, etc., tan solo manteniendo su pH bajo control. Para ello es importante introducir cambios en nuestro estilo de vida. Si ello es difícil existen productos a base de bicarbonatos que también pueden ayudarnos en este sentido. Son muchos los médicos que los utilizan de manera sistemática en muchos tratamientos.
Resumiendo, las principales recomendaciones para mantener la acidez del organismo bajo control son:
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Deporte de forma gradual, sin llegar a extremos.
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Evitar pérdidas de peso bruscas.
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Seguir una dieta equilibrada y rica en fruta y verdura.
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Hacer dietas adecuadas o recuperación después de haber tomado algún fármaco desequilibrante.
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Hacer de modo profiláctico un aporte de bicarbonatos externos por medio de complementos alimenticios.