Creatinina y Función Renal

Fuente Imágen


Cómo saber que nuestro riñón funciona -filtra- correctamente

Con un rápido y sencillo análisis para determinar la creatinina en sangre podemos saber si nuestros riñones están funcionando correctamente, o si por el contrario existe una alteración en la función renal. La creatinina sérica es pues, uno de los indicadores más precisos y fiables para valorar el estado de nuestra función renal.

Con el valor de creatinina en sangre y teniendo en cuenta la edad, el sexo y el peso de la persona podemos calcular en base a unas fórmulas los siguientes parámetros:

  • Aclaramiento de creatinina (A.C.) sin necesidad de recoger la orina de 24h: el aclaramiento de creatinina disminuye en función de la gravedad del trastorno de la función renal.
     
  • Filtrado Glomerular estimado (FGe): que es la mejor herramienta para evaluar la función renal; es básicamente el volumen de sangre filtrado por el riñón en unidad de tiempo (minuto). Los riñones filtran hasta 180 litros de sangre al día (aproximadamente 120ml/min). A medida que la creatinina sube en sangre vemos que disminuye el FG y por tanto indica un mal funcionamiento de los riñones.

Determinación de Creatinina en la farmacia

La prueba de la Creatinina en la farmacia es muy sencilla y rápida. Se realiza con sangre capilar -con un pinchazo en el dedo- y tarda unos 3 minutos. Es un test de química seca, totalmente fiable y seguro.


 

¿Qué es la Creatinina?

Nuestros músculos necesitan energía para ejercer sus funciones. El «combustible» que genera dicha energía es una proteína llamada creatina fosfato. La creatina fosfato es producida naturalmente en el cuerpo humano a partir de las proteinas ingeridas en la dieta, principalmente en el hígado y posteriormente se transporta en la sangre para su uso en los músculos.

Nuestra musculatura está permanentemente en actividad, incluso cuando estamos en reposo. Esto significa que pasamos todo el tiempo consumiendo creatina fosfato. La creatinina es una especie de «basura» metabólica que resulta del consumo constante de la creatina. Después de ser generada, la creatinina es lanzada hacia la corriente sanguínea, siendo eliminada del cuerpo por medio de los riñones, pero si la función renal es anormal los niveles de creatinina en sangre aumentarán. Es esa creatinina resultante la que medimos en los análisis de sangre. Las mujeres suelen tener niveles de creatinina en sangre más bajos que los hombres debido a que suelen tener una masa muscular menor.
 

¿Por qué la creatinina sirve para evaluar el funcionamiento de los riñones?

La creatinina es una sustancia inofensiva en la sangre, y es producida y eliminada de forma constante por el organismo. Si el paciente mantiene su masa muscular más o menos estable, pero presenta un aumento de los niveles de creatinina sanguínea, es una importante señal de que su proceso de eliminación del cuerpo está comprometido, es decir, los riñones tienen algún problema para excretarla.

Si los riñones no están consiguiendo eliminar la creatinina producida diariamente por los músculos, también tendrán problemas para eliminar otras diversas sustancias de desecho de nuestro metabolismo, incluyendo toxinas y medicamentos. Por lo tanto, un aumento de concentración de creatinina en la sangre es una señal de insuficiencia renal. 

La medición de la creatinina es importante para detectar la insuficiencia renal en fases precoces, evitando, así, las complicaciones de la enfermedad.
 

¿Qué función tienen los riñones? 

  • Función hormonal: se encargan de producir Eritropoyetina (hormona que regula la síntesis de glóbulos rojos en la médula)
     
  • Se encargan de controlar la presión arterial: sistema renia-angiotensina-aldosterona.
     
  • Se encargan de producir determinadas sustancias como la vitamina D
     
  • Se encargan de mantener la homeostasis y control del agua corporal: mantener el medio interno constante mediante los mecanismos de variación de pH, volumen y concentraciones de iones, etc
     
  • Función excretora: eliminación de productos finales de desecho procedentes del metabolismo proteico (urea, ácido úrico, creatinina, etc.) y medicamentos. Se produce así la orina para equilibrar el contenido de agua. La orina es un filtrado de composición y concentración variable pero siempre libre de proteinas, así la albúmina no debe ser eliminada por el riñón; sólo en determinadas situaciones puede encontrarse en la orina pequeñísimas concentraciones de albúmina (microalbuminúria). Tampoco debemos encontrar glucosa en la orina, sólo en el caso de diabéticos mal controlados.
     

¿Qué es la insuficiencia renal?

Es la pérdida total o parcial de la función renal. Debido a este mal funcionamiento aparece una acumulación de sustancias tóxicas en nuestra sangre que normalmente son expulsadas por los riñones: urea, creatinina. ácido úrico, etc... y también medicamentos. Puede ser aguda o crónica y en ciertas ocasiones llegar a requerir diálisis e incluso transplante de riñón. Las enfermedades renales se pueden desarrollar durante mucho tiempo sin molestia ni síntomas típicos, de forma que pueden permanecer años sin conocerse.

Falsos mitos sobre la función del riñón

  1. Es muy común para los médicos escuchar la siguiente frase: «Ah, doctor, mis riñones están muy bien, yo orino muy bien y no me duelen». Esto es una grave equivocación. La insuficiencia renal crónica no suele causar síntomas hasta las fases más avanzadas de la enfermedad. El hecho de no sentir dolor en los riñones no significa nada. En general, el riñón sólo provoca dolor cuando existe cálculo renal o infección. Todas las otras enfermedades renales no suelen presentarse con dolor.
     
  2. Existe también el mito de que orinar bien es una señal de salud renal. En realidad, el control del agua corporal es apenas una de las atribuciones de los riñones. Inicialmente, el riñón se torna incapaz de filtrar las toxinas, sin embargo consigue eliminar agua sin mayores problemas. La reducción del volumen de orina es una señal tardía, que muchas veces sólo ocurre después que la insuficiencia renal está en una etapa de gravedad y el paciente necesita entrar en un programa de hemodiálisis. Por lo tanto, el hecho de orinar en buenas cantidades y la ausencia de dolor en los riñones no es garantía de salud de los mismos.
     
  3. Los pacientes con  Enfermedad Renal Crónica (ERC), sobre todo en los primeros estadíos están frecuentemente sin diagnosticar (ERC oculta). Por eso es muy importante la detección precoz de estos pacientes. Ello optimizaría no sólo las posibilidades de tratamiento, sino que permitiría retrasar la progresión y reducir la morbi-mortalidad, así como reducir los costes sanitarios.
     

Diagnóstico de la Enfermedad Renal Crónica (ERC)

Se diagnostica cuando hay una disminución de la función renal expresada por un filtrado glomerular estimado (FGe) inferior a 60ml/min, calculado para una superfície corporal estándar de 1.73m2, o la presencia de daño renal de forma persistente durante al menos tres meses.

El daño renal se valora de forma directa mediante biopsia o indirecta determinando la presencia de marcadores como albuminúria o proteinúria o en pruebas de imagen.

Sabemos que el FG va disminuyendo fisiológicamente con la edad, de tal manera que a partir de los 40 años disminuye aproximadamente 1ml/min por año; pero siempre se tiene que mantener por encima de los 60 ml/min/1.73 m2.
 

Detección de la Enfermedad Renal Crónica (ERC)

En un gran número de farmacias existe la posibilidad de controlar a sus pacientes los niveles de creatinina y urea en sangre, indicadores que nos avisan de un proceso de deterioro antes de su manifestación clínica, dando información de la capacidad de filtración del riñón. La tecnología actual permite realizar esta determinación con sangre capilar, de forma sencilla y fiable en tan solo unos minutos.

Creatinina y Urea en sangre

Urea y creatinina se producen en el hígado al metabolizar las proteinas de la dieta, y son eliminadas por los riñones. Si los riñones no funcionan bien dichas sustancias empiezan a acumularse en la sangre. Cuanto peor sea la función renal más elevados serán los valores séricos de urea y creatinina.

Sin embargo la concentración de urea puede verse influenciada por una alimentación rica en proteinas, estados febriles, aporte insuficiente de líquido., oliguria, hemorragia digestiva, etc; por lo que la creatinina es un mejor indicador.

Una vez tenemos el valor de creatinina sérica y teniendo en cuenta la edad, el sexo y el peso de la persona calculamos mediante una fórmula la tasa estimada de fliltrado glomerular (FGe) que en personas adultas jóvenes sanas se situa entre 90-140 ml/min/1.73m2. Valores por debajo de 60ml/min/1.73m2 son indicadores de insuficiencia renal.

Albúmina en orina

Para la deteccion de daño renal se mira si hay presencia de proteinas, como por ejemplo la albúmina, en orina; es el signo más frecuente y precoz de la existencia de una enfermedad renal y precede en meses o años a otros signos o síntomas de la enfermedad renal.

La albuminúria puede ser transitoria, provocada por un medicamento, resfriado, ejercicio intenso, fiebre, estrés, embarazo, estar muchas horas de pie, etc. Por eso conviene realizar controles periódicos para descartar la aparición de una proteinúria persistente.

Se establecen los siguientes estadios de la ERC (enfermedad renal crónica), en función de los valores del FGe Y el daño renal:

 Estadio  

  Filtrado Glomerular(ml/min/1.73m2)     Descripción
1   > ó = 90  Daño renal con FG normal
 60-89 Daño renal y ligero descenso del FG
 30-59 Descenso moderado del FG
4 15-29 Descenso grave del FG
5 <15 o diálisis Prediálisis o diálisis

Los estadios 3-5 constituyen lo que se conoce habitualmente como Insuficiencia Renal. Estas alteraciones deben confirmarse al menos durante 3 meses.
 

¿Quién puede padecer ERC?

Todo el mundo a partir de los 40 años debería hacerse un control del valor del FGe al menos una vez al año. Pero especialmente tienen un mayor riesgo de padecer ERC personas con:

  • hipertensión arterial
  • diabetes tipo I y II
  • enfermedad cardiovascular
  • antecedentes familiares de enfermedad renal
  • con infecciones reiteradas de las vías urinarias
  • mayores de 60 años sobre todo si están polimedicados
  • consumo crónico de fármacos nefrotóxicos como por ejemplo los AINEs (ibuprofeno, etc.) o algunos antidiabéticos orales.
  • cálculos renales de repetición
     

Otros factores agravantes que precipitan la ERC

Hay además factores que aceleran el deterioro de la función renal como el fumar, la obesidad, dislipemias, el síndrome metabólico; todos ellos factores de riesgo potencialmente modificables (es decir sobre los que podemos intervenir). El control de estos factores puede evitar el inicio del daño renal, e incluso puede favorecer la regresión de la enfermedad en fases muy iniciales y ralentizar su progresión cuando ya está establecida. 

Los pacientes con disfunción renal tienen un cierto riesgo de evolucionar a insuficiencia renal grave y sobre todo tienen un mayor riesgo cardiovascular.
 

Insuficiencia renal en personas mayores de 60 años

Aunque la edad no es un factor determinante, se sabe que con los años los riñones pierden capacidad de excreción a lo que se añade tambien otros factores vasculares inherentes al proceso de envejecimiento. Por eso es primordial en personas mayores de 60 años revisar los medicamentos que toma y a que dosis, ya que algunos podrían dañar los riñones y estar por tanto contraindicados, o se debería ajustar la dosis de otros para que no haya acumulación del medicamento en sangre dando lugar a efectos tóxicos (por la edad la tasa de filtracion está disminuida y la eliminación del medicamento no es óptima).
 

Casos especiales de valores de filtrado glomerular

  • En personas mayores de 70 años un FGe de 45-59-ml/min/1.73m2, si es estable, sin otra evidencia de daño renal es improbable que se asocie a complicaciones relacionadas con la ERC.
     
  • Las fórmulas estimativas que se utilizan para calcular el FG no son adecuadas en caso de peso corporal extremo (IMC<19kg/m2 o >35kg/m2), alteraciones importantes de la masa muscular, IR aguda, embarazo, enfermedad hepática grave, edema generalizado, ascitis, edad>85 años. En estos casos se recomienda utilizar otros métodos para valorar la función renal como el aclaramiento de creatinina en orina de 24 horas.
     

La Enfermedad Renal Crónica y su relación con la enfermedad cardiovascular y con el consumo de medicamentos

  • La ERC tiene una elevada prevalencia cercana al 10% en nuestro entorno y va en aumento debido al envejecimiento de la población, al incremento de sus factores de riesgo como la enfermedad cardiovascular, la diabetes, la hipertensión arterial o la obesidad, y obviamente por el diagnóstico precoz de la misma.
  • La mayoría de los medicamentos utilizados actualmente se eliminan vía renal.
  • Con la edad la función renal disminuye de forma fisiológica, por tanto en personas con función renal disminuida la eliminación del medicamento no es la adecuada y se acumula provocando efectos indeseables.
  • Muchas personas desconocen que pueden tener ERC en estadio 1, 2 y 3 ya que a menudo que son asintomáticos.
  • En los estadios 1 y 2 de la ERC la función renal no está muy disminuida, pero están presentes otras anomalías como microalbiminúria o proteinúria.
  • Hay medicamentos de uso muy habitual que necesitan un ajuste de dosis o que están contraindicados en caso de insuficiencia renal.
  • La diabetes y la HTA incrementan el riesgo de padecer ERC
  • El riesgo cardiovascular de las personas con ERC en estadio 3 es MUY ELEVADO

 

Categorias