×

Expediciones botánicas: Francisco de Orellana y la increíble aventura del Amazonas.

La planta denominada Urucú por los indígenas y que estos utilizan para pintar su cara y cuerpo de rojo en las celebraciones, recibe el nombre científico de Bixa Orellana. Debe su nombre al explorador extremeño Francisco de Orellana que en las narraciones de sus viajes decía haber sido atacado por demonios (nativos pintados de rojo). Pero ¿Qué más sabemos de Orellana?
 

Vida de Orellana: orígenes en Extremadura

Orellana, probablemente emparentado con la familia Pizarro, nació en Trujillo en 1511. Tuvo pronto muy claro su objetivo en la vida: enriquecerse lo más rápidamente posible. Su ambición y sus ansias de aventura y poder no tenían límites. Fueron treinta y cinco años de vida intensa y un bello cadáver que, o sirvió de comida a feroces nativos, o bien enriqueció la más exhuberante flora del planeta.
 

Viaje a América

Francisco de Orellana llegó a América con dieciséis años y se enroló con Francisco Pizarro en la conquista del imperio inca, los actuales Perú y Ecuador. Se destacó por su bravura y fiereza y fue nombrado gobernador de diversas provincias, llegando a ser uno de los conquistadores más ricos de su época.

Vivió siempre lanzado a la aventura, no importaban peligros ni penalidades: “para que quiero dos ojos? Con uno me basta” dijo tras ser herido durante la conquista del Perú. Con veintiséis años fue nombrado gobernador de provincia y amasó una fortuna. Al final ni el dinero, ni la posición social adquirida, frenaron su ambición, y no dudó en enrolarse en una nueva expedición, adentrándose en la selva con Gonzalo Pizarro, en busca del país de las Especias, aunque en su fuero interno seguro que soñaba con El Dorado.
 

La aventura del río Amazonas

Y suyo fue también el sueño de las Amazonas atacándoles con flechas envenenadas, ensoñación o delirio que acabaría dando nombre al río. Con amazonas o no, entre ataque y ataque de los nativos, desaparecieron los cuatro mil indios de su expedición y murieron ciento cuarenta de los doscientos veinte españoles.

Cuando ya estaban comiendo sopas de hierbas, raíces y suelas de zapato, Orellana se ofreció a navegar río abajo hacia la confluencia de dos ríos donde les habían dicho que abundaba la caza. Le dijo a Pizarro que sólo tardaría tres días. Incapaces después de remontar río arriba, envió tres emisarios para buscar a Pizarro y al resto. Nunca se encontraron.

                         Lonely Planet Images by Alfredo Maiquez.

"El Atlántico está cerca"

Cuando aquel insaciable explorador tuvo a la vista el increíble espectáculo de las aguas del río Amazonas y del río Negro navegando y mezclándose durante kilómetros y kilómetros decidió seguir el curso de las aguas. Durante días y semanas se sucedieron los paisajes, los árboles, animales, plantas, los nativos amistosos, los belicosos, las batallas, las noches terroríficas de insomnio y las huídas in extremis.

Día tras día Orellana decía a sus hombres: “el Atlántico está cerca”. Tras 4.800 kilómetros de navegación y ocho meses de viaje llegaron al mar.
 

Regreso a España y viaje final

De vuelta a España, acusado por Gonzalo Pizarro de abandono y traición, sólo la extraordinaria narración de sus aventuras logró salvarle de la cárcel, y aunque el rey Carlos I desestimó financiar su plan para una nueva expedición, consiguió al menos, tras meses de discusiones, el permiso para llevarla a cabo si encontraba dinero. Y así decidió volver a "su río" para fundar y tomar posesión de lo que iba a ser Nueva Andalucía.

Entremedias se casa con Ana de Ayala y como luna de miel le regala una travesía del Atlántico y por el Amazonas en barco. Finalmente, como no podía ser de otro modo, él y su familia pusieron el dinero. Sólo uno de los cuatro barcos fletados llegó a América. En noviembre de 1546, tras quinientos kilómetros de navegación por el delta de “su río” moría Francisco de Orellana en una emboscada de los nativos. Vivir rápido, morir deprisa: las estrellas del rock a su lado son simples boy scouts.

 

Más información: 

Listado de categorias